Aparecieron frente a mí
Entre la gente, claros, alegres,
Me crucé con tus ojos, alegres
Bonitos, claros…
Y así ligera, ligera siempre en mí
Fresca, bellísima mujer.
Entre la gente te buscaba
Y por tus ojos te encontré,
esos ojos que sólo en imagen captados tenía…
Mirarte e imaginar el tiempo contigo
Mirarte e imaginar que me mirabas
De reojo
Que te importaba.
De la complicidad
Que te sabía para mí
Que me sabías para ti.
Y tratar de escuchar,
Entre la oscuridad, la música
El alcohol
tratar de entender
lo que tu amiga decía
Tratar de captar palabras,
Sabía que ella hablaba pero yo no
entendía, nada entendía,
sólo pensaba en tu beso,
sólo podía pensar en tu beso
Tus labios dulces, tu lengua
Suave
Mi mano rosando tu mejilla
Y por primera vez
Con ningunos otros
Desear
Que esos labios
tus labios nunca soltaran los míos…
y lo ridícula que me sentí
mis brazos, mis labios
tanto tiempo vacíos
queriendo colmarse de ti
Cuánto deseé que tus labios no me soltaran
Y la certeza de mi efímera existencia en ti
en tus labios…
de lo inasible de tu cuerpo,
de lo imposible de lograrte.
Y girar sobre mis pasos, seguir mi viaje
sabiendo que no te probaría otra vez…